En nuestro equipo abordamos todo tipo de problemas psicólogicos, los cuales pueden ser tratados de forma individual, en terapia de pareja o terapia familiar según cada caso en concreto.

En la terapia se trabajan con los síntomas de dichos problemas desde la visión sistémica con la que ampliamos el ángulo de visión más allá del propio individuo y de sus recursos, aprovechando también los recursos familiares y sociales de la persona y del equipo terapéutico, lo que ayuda a la mejoría y al crecimiento personal.

Terapia de Familia

Son muchos los aspectos que unen a una familia: el amor entre sus miembros, las reglas a cumplir en la convivencia, el problema que vemos de uno pero que a todos nos afecta…

Familia

En ETSIS vemos a cada paciente desde un punto de vista global teniendo en cuenta a su entorno, pues inevitablemente ambos se influyen en ambas direcciones. Además de esto, habrá casos que por sus características serán propios de la terapia familiar en la que serán convocados los miembros integrantes de la misma.

 

Terapia de pareja

Existen etapas en la pareja, como el inicio de la convivencia, la llegada de los hijos, el manejo de la economía familiar…que pueden ser difíciles de manejar, por lo que en ocasiones acudir a un especialista puede ser de mucha utilidad.Terapia de pareja

En ocasiones los problemas a la hora de comunicarnos con el otro pueden llegar a hacernos sentir desorientados, no sabemos qué hacer ni como hemos llegado a esta situación, son muchas las incógnitas que llenan nuestra mente y que no podemos o no sabemos compartir precisamente con una de las personas más importantes de nuestra vida.

Acudir a profesionales que sepan cómo ayudaros para mejorar la relación y enseñaros a crecer juntos puede ser de gran utilidad. El trabajo ayudará a ver aquellos aspectos que podéis trabajar juntos para ser más felices y en el caso de que no deseéis continuar juntos, hacer que la separación sea lo menos dolorosa posible.

Problemas de ansiedad
La ansiedad es una respuesta adaptativa de nuestro organismo que nos activa para afrontar alguna situación. Cuando la ansiedad rebasa un límite saludable, no sabemos manejarla o desconocemos por qué se da podemos sentirnos mal.

Agorafobia
En la agorafobia la persona presenta miedo a estar fuera de casa o en situaciones o lugares donde escapar puede resultar difícil o embarazoso o no puede disponer de ayuda en caso de tener síntomas de un ataque de pánico (mareo, aceleración de la respiración, molestias cardiacas, perdida de control de esfínteres…). Ante esto se tiende a evitar este tipo de situaciones, se soportan con gran malestar o es necesaria la compañía de otra persona.

Ansiedad generalizada
En la ansiedad generalizada los síntomas aparecen ante una elevada cantidad de situaciones y están referidos a diversos temas. Sentimos una gran preocupación y activación constantes.

Ataques de pánico
La sintomatología de los ataques de pánico aparece durante un breve periodo de tiempo (que a la persona puede parecerle muy largo) y está caracterizado por un gran miedo, aprensión o malestar, la idea de que existe un peligro o catástrofe inminentes, y la necesidad de escapar de la situación. Se suele acompañar además de dolor en el pecho, náuseas, mareo o desmayo, miedo a perder el control, miedo a morir, sensaciones de hormigueo, sudoración, dificultades para respirar…

Fobias
En las fobias la persona siente una ansiedad intensa a algo que le da miedo, por lo que desarrolla la tendencia a huir o evitar el objeto o situación temida. Existen de varios tipos, entre las que podemos destacar:

Fobia simple: miedo intenso a una determinada situación (volar, ir en metro, al médico…) cosa (sangre, inyecciones…) o animal (ratas, palomas, perros…).
Fobia social: miedo intenso y persistente a las situaciones sociales o actuaciones en público donde la persona se ve expuesta a la posible evaluación por parte de gente que no le es conocida. Se teme no saber qué hacer y que la situación sea humillante o embarazosa. Se siente un ansiedad intensa ante la exposición a estas situaciones y un deseo de escapar o evitar las mismas.

Estrés postraumático
La persona ha pasado, visto o le han contado una situación relacionada con la muerte, daños o amenazas a sí mismo o a otras personas lo que ha supuesto un terror intenso o desesperanza.

Tras esto lo vuelve a “vivir” (lo reexperimenta como si estuviera pasando) mediante recuerdos intrusivos, sueños, malestar al exponerse a situaciones que le recuerden a la pasada, evita aquello que tenga que ver con tal situación (lugares, personas implicadas, hablar o pensar en ello, llega incluso a limitar su vida afectiva pensando que no podrá vincularse con nadie…), asi como tiene una activación excesiva caracterizada por problemas de sueño, ira, problemas de concentración, sobresalto exagerado…

Transtorno obsesivo-compulsivo
La persona tiene obsesiones (pensamientos, ideas , imágenes… persistentes que se viven como incontrolables y le generan fuerte malestar. Pueden tener que ver con el miedo a las infecciones, la duda constante de estar haciendo algo mal, necesidad de hacer las cosas en un orden determinado…) y/o compulsiones (actos que se hacen de manera repetida con el fin de eliminar o aminorar el malestar que provocan las compulsiones como lavarse repetidamente, hacer comprobaciones, contar…)recurrentes que le pueden provocar gran pérdida de tiempo, malestar importante o deterioro en su actividad general.

 

Problemas del estado de ánimo
En estos problemas el estado de ánimo de la persona se ve alterado durante un tiempo considerable. Entre estos destacan la depresión y el transtorno bipolar.

Transtornos de la personalidad

La persona con un transtorno de personalidad tiene una manera permanente e inflexible de sentirse y comportarse que se aleja acusasamentede lo esperado en el medio en el que se mueve. Se inicia en la adolescencia o principios de la adultez, es estable en el tiempo y hace que el sujeto se sienta mal o le perjudique seriamente.
Entre ellos destacamos:

  1. Trastorno paranoide de la personalidad. La persona tiene una desconfianza y suspicacia que le hacen ver constantemente malas intenciones en los demás.
  2. Trastorno esquizoide de la personalidad. Caracterizado por una desconexión de las relaciones sociales y expresión emocional limitada.
  3. Trastorno esquizotípico de la personalidad: Se caracteriza por un malestar intenso en las relaciones y sus percepciones están distorsionadas. Además su comportamiento es excéntrico.
  4. Trastorno antisocial de la personalidad. La persona deprecia y viola los derechos de los demás de forma sistemática.
  5. Trastorno límite de la personalidad: Patrón de inestabilidad en las relaciones con los otros, en su autoimagen, en los afectos y presenta una marcada impulsividad.
  6. Trastorno histriónico de la personalidad: la persona tiene un patrón de emotividad excesiva y demanda de atención constante.
  7. Trastorno narcisista de la personalidad: se caracteriza por idea de grandiosidad, necesidad de admiración por parte de los demás y falta de empatía.
  8. Trastorno de la personalidad por evitación: la persona está muy inhibida socialmente, se siente incompetente y es muy sensible a la evaluación negativa de los otros.
  9. Trastorno de la personalidad por dependencia: Patrón de compartamientos caracterizados por la sumisión, con una necesidad excesiva de ser cuidado por los otros.
  10. Trastorno de personalidad obsesivo compulsivo: La persona presenta un patrón de preocupación excesiva por el orden, el perfeccionismo y el control.

Problemas de la alimentación
La persona presenta graves alteraciones en la conducta alimentaria. Entre estos destacan:

Anorexia Nerviosa
La persona rechaza contar con un peso mínimo normal, tiene mucho miedo a ganar peso y su percepción de su cuerpo está alterada (se puede ver gorda estando muy delgada). Tienden a restringir al máximo la comida, y a realizar ejercicio físico intenso. En algunos casos pueden darse atracones (que pueden ser pequeñas cantidades de comida, pero mucho más de lo que se permiten) que luego pueden vomitar. Se caracterizan por una gran rigidez en sus actos y una necesidad absoluta de control.

Bulimia Nerviosa
En un principio es la más difícil de detectar, pues no se ve una pérdida de peso tan acusada como en la anorexia nerviosa.

La persona tiende a darse atracones (ingiere una cantidad de comida muy superior a lo que los demás comerían en un mismo período de tiempo) y luego realiza conductas compensatorias para evitar ganar peso (vomita, utiliza laxantes, diuréticos, ejercicio intenso…) En este tipo de personas se observa un problema con el control.

Problema de alimentación por atracón
La persona se da atracones pero no realiza ningún tipo de conducta compensatoria, aunque si siente una sensación de falta de control en la comida.

 

Problemas de sueño
La persona presenta dificultad para conciliar (tarda mucho en dormirse aunque intente hacerlo), mantener (se despierta continuamente durante la noche), o tener un sueño reparador (se despierta muy cansado, sin la sensación del descanso que buscaba al dormir) lo que le genera un intenso malestar .

 

Disfunciones sexuales

La persona tiene una serie de dificultades relacionadas con algún aspecto de sus relaciones sexuales que le dificultan o impiden vivir estos momentos como les gustarían. Entre estas destacan:

  1. Deseo hipoactivo: disminución o falta del deseo sexual.
  2. Disfunción erectiva: problema para conseguir o mantener una erección.
  3. Trastorno de eyaculación precoz: problema para manejar el reflejo eyaculatorio.
  4. Vaginismo: contracciones del tercio externo de la vagina que hacen que esta se cierre impidiendo la penetración.
  5. Dispareunia: dolor en la penetración.
  6. Anorgasmia: Ausencia o problemas recurrentes para alcanzar el orgasmo, tras una fase de excitación adecuada.
  7. Dispareunia: dolor en la penetración.
  8. Anorgasmia: Ausencia o problemas recurrentes para alcanzar el orgasmo, tras una fase de excitación adecuada.