Cuando nos sentimos tristes, ansiosos, estresados…cuando nos encontramos con dificultades en nuestra vida que no sabemos cómo resolver, en ocasiones nos cuesta pedir ayuda. Esto puede ser porque pensamos que tenemos que poder con todo, porque creemos que si vamos a un psicólogo es que nuestro caso es “muy grave”, porque nos da miedo o reparo contarle nuestros problemas a un desconocido. Todos estos temores son normales, y la gran mayoría de las personas los tienen antes de pedir ayuda.

Si dejamos que estos problemas continúen sin hacer nada o haciendo cosas que no sabemos si son las más adecuadas, puede ocurrir que lo único que consigamos sea alargar nuestro malestar y de las personas que nos rodean. Dar el paso puede costar, pero es el principio para un cambio en nuestra vida que nos hará sentir mejor. Si no estás seguro puedes llamarnos y consultar si sería conveniente acudir a terapia. Estamos aquí para ayudarte, sólo tienes que dar el paso.